Sindicatos de Colombia lanzan Observatorio Crítico de las Condiciones de Salud y Trabajo en el Sector Salud

Entre abril y noviembre de 2025, las organizaciones sindicales y gremiales del sector salud en Colombia, con el apoyo de la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y el Grupo Guillermo Fergusson (GGF), desarrollaron un proceso participativo para consolidar el Observatorio Crítico de las Condiciones de Salud y Trabajo en el Sector Salud.

Este proceso surge como respuesta colectiva a una realidad que se ha vuelto insostenible: la precarización laboral impuesta por los modelos de contratación, la normalización de la exposición a los riesgos, el subregistro de los accidentes y enfermedades laborales en el sector y el incumplimiento sistemático de las obligaciones en materia de seguridad y salud en el trabajo. En este contexto, el Observatorio se proyecta como una herramienta de vigilancia crítica, producción autónoma de conocimiento, y acción sindical y colectiva para la defensa del trabajo digno y decente en el sector.

En esa perspectiva, el Observatorio trasciende la recolección y difusión de información: se constituye como un actor político y social orientado a impulsar transformaciones estructurales que garanticen condiciones laborales dignas, entornos seguros y la plena efectividad de los derechos laborales y colectivos de todas las personas trabajadoras del sector salud.

Un proceso de construcción colectiva

El diseño del Observatorio se desarrolló mediante una metodología participativa, con tres líneas de trabajo principales:

1. Talleres generales de análisis crítico

Se realizaron espacios colectivos para analizar:

  • La situación de la seguridad y salud en el trabajo en el sector salud, incluyendo el impacto de la precariedad laboral y las fallas estructurales del Sistema de Gestión de SST.

  • El cumplimiento de la legislación colombiana y su alineación con la normativa internacional, especialmente los Convenios 155, 187, 149 y 190 de la OIT, así como las normas de la Comunidad Andina de Naciones.

  • El análisis de información disponible sobre enfermedades y accidentes laborales, evidenciando la necesidad de un sistema público, unificado y transparente de información sobre siniestralidad laboral en el sector salud.

2. Comités especializados para la definición operativa

Se conformaron comités de trabajo con responsabilidades específicas:

  • Comité de Incidencia Política: integrado por presidentes/as, juntas directivas y liderazgos con experiencia en agendas organizacionales y capacidad de articulación política, con el fin de asegurar que el Observatorio cuente con fuerza, legitimidad y proyección en escenarios de disputa pública.

  • Comité Técnico-Científico: encargado de fortalecer la rigurosidad metodológica y la producción de evidencia para la incidencia. Desde este comité se finalizó el diseño del instrumento de análisis de siniestralidad: el “Estudio nacional sobre accidentes de trabajo y enfermedad laboral en el sector salud”, que permitirá caracterizar el proceso de calificación de accidentes de trabajo y enfermedades laborales. Adicionalmente, el comité impulsó acciones de exigibilidad mediante el envío de derechos de petición al Ministerio de Salud y al Ministerio del Trabajo para solicitar información oficial sobre accidentalidad y enfermedad laboral en el sector.

  • Comité de Redacción y Comunicación: responsable de la sistematización del proceso, la construcción de mensajes estratégicos y la difusión pública del Observatorio.

3. Espacios de formación para la exigibilidad

Se desarrollaron espacios de formación orientados a fortalecer el conocimiento sobre normativa nacional e internacional, incluyendo aspectos clave de los Convenios C149, C161, C190, C155 y C187 de la OIT, así como las normas que regulan el Sistema de Gestión de SST en Colombia.

Lecciones aprendidas: unidad, autonomía y poder colectivo

La metodología del proceso permitió fortalecer capacidades de incidencia y exigibilidad. De esta experiencia se destacan dos aprendizajes centrales:

  1. La articulación amplia es estratégica. Es clave fortalecer la unidad entre organizaciones sindicales y, a su vez, entre sindicatos y colegios/asociaciones profesionales. La participación diversa permite recoger perspectivas del personal formal e informal del sector, y construir una lectura integral y realista de las condiciones de empleo y trabajo, incluyendo los impactos diferenciados por tipo de contratación, ocupación y territorio.

  2. La autonomía informativa es una forma de poder. El proceso evidenció un interés real de las y los trabajadores por construir fuentes propias de información, que no dependan exclusivamente de datos estatales incompletos o de informes privados que pueden responder a intereses particulares. En ese sentido, se reafirma el poder transformador de la construcción colectiva de conocimiento como herramienta de organización, denuncia y disputa política.

Un modelo para la región

Desde su diseño, el Observatorio ha apostado por la producción de conocimiento colectivo mediante metodologías participativas, como herramienta de organización e incidencia frente a la precarización laboral y el subregistro que invisibiliza el daño en el sector salud. Se espera que esta experiencia pueda servir como referencia para iniciativas similares en la región, para esto se impulsó un precongreso realizado en el marco del XVIII Congreso Latinoamericano de Medicina Social y Salud Colectiva, donde participaron organizaciones de varios países y se socializó la experiencia como un modelo replicable de articulación sindical y construcción autónoma de información para la defensa del trabajo decente. 

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