Llamamos a todas las instituciones populares, las fuerzas progresistas internacionales, los sindicatos, los partidos políticos, los movimientos sociales, las ONGs, las redes de derechos humanos, etc. a apoyar la resistencia de millones de bolivianos y bolivianas que no están de acuerdo con el retroceso en sus derechos, con la pérdida de la paz social y, mucho menos, con una ruptura democrática en el país.

Amenaza a la democracia en Bolivia

La Internacional de Servicios Públicos (ISP) manifiesta su profunda preocupación con la ruptura democrática en Bolivia y repudia la realización de un golpe de Estado en ese país.

Bolivia viene creciendo en los últimos años más que todas las otras naciones latinoamericanas, en una media superior a 4% al año. Eso se debe a un modelo que suma la estatización de sectores esenciales para la economía del país con una mejor redistribución de la renta y generación de empleos decentes, sacando de la pobreza a millones de personas y, en consecuencia, transformando a Bolivia en un ejemplo de inclusión y justicia social en toda la región. A ese modelo se ataca ahora.

Tampoco desconocemos los intereses internacionales en las grandes reservas de litio y gas que posee ese país, riqueza hasta hoy al servicio del crecimiento nacional y no de los mezquinos intereses de las empresas transnacionales.

En tal sentido, debemos señalar que la última elección presidencial en Bolivia fue cuestionada y se inició inmediatamente un fuerte ataque de la oposición perdedora contra el Gobierno y sus defensores. También es llamativo que justo cuando el Gobierno se pone de acuerdo en convocar a una nueva elección, superando así cualquiera duda sobre los anteriores resultados electorales, se hayan unido parte de las Fuerzas Armadas del país con la oposición conservadora para destituir, bajo amenazas, al presidente Evo Morales y gran parte de su línea sucesoria, generando el caos y la violencia en la nación. Sabemos, por tantas experiencias, a quienes benefician ese caos y esa violencia, y como la fuerza bruta se impone sobre la constitucionalidad de los países.

De acuerdo con Rosa Pavanelli, “la ruptura democrática a través de amenazas de parte de los militares nunca ha servido para construir un país mejor, donde se respecta derechos y se promueve una economía inclusiva. Al revés, siempre ha traído consecuencias graves en términos de derechos humanos y sociales”.

Asimismo, lamentamos la manera como el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) involucra la institución en ese episodio, así como gobiernos conservadores vecinos o no a Bolivia, incapaces que son de convivir con la democracia y con el respeto a la voluntad de las mayorías populares.

Por lo expuesto, repudiamos enérgicamente el golpe en Bolivia, al que vemos como una amenaza a la democracia en toda la región. Por lo tanto, llamamos a todas las instituciones populares, las fuerzas progresistas internacionales, los sindicatos, los partidos políticos, los movimientos sociales, las ONGs, las redes de derechos humanos, etc. a apoyar la resistencia de millones de bolivianos y bolivianas que no están de acuerdo con el retroceso en sus derechos, con la pérdida de la paz social y, mucho menos, con una ruptura democrática en el país.

Rosa Pavanelli Secretaria General ISP

Jocelio Drummond Secretario Regional ISP Interaméricas


Descargue abajo el pronunciamiento: