Los sindicatos piden una fiscalidad justa para apoyar a los trabajadores en un simposio fiscal de la UE

En el Simposio Fiscal de la UE de este año, la Secretaria General de la CES, Esther Lynch, pidió una política fiscal que beneficie a los trabajadores y no sólo a los accionistas. Destacó la necesidad de una fiscalidad justa para las multinacionales y las grandes fortunas, vinculada a la inversión en salarios, cualificaciones y empleos decentes. Su intervención refleja un mensaje sindical cada vez más extendido: la justicia fiscal debe apoyar a los trabajadores.

Los sindicatos aportaron este año una perspectiva clara y oportuna al Simposio sobre fiscalidad de la UE, un evento históricamente dominado por especialistas en fiscalidad empresarial y representantes de las empresas. En su intervención en la sesión plenaria de apertura, la Secretaria General de la CES, Esther Lynch, subrayó la necesidad de alinear los sistemas fiscales con los derechos e intereses de los trabajadores.

Celebrado el 18 de marzo en el Parlamento Europeo de Bruselas, el simposio reunió a responsables políticos nacionales y de la UE, ministros de Hacienda, sociedad civil y académicos bajo el lema "Reforzar la competitividad y la equidad para construir la prosperidad". El orden del día incluía sesiones sobre la reforma internacional del impuesto de sociedades y la fiscalidad de las personas físicas con patrimonios muy elevados.

Con demasiada frecuencia los beneficios se han destinado a la recompra de acciones y a dividendos", dijo Lynch, "en lugar de reinvertirse en los trabajadores". Advirtió contra la concesión de exenciones fiscales sin planes de transformación negociados y subrayó la importancia de poner condiciones a las ayudas financieras públicas: "Esas ayudas tienen que venir con una garantía de que hay inversión: inversión en los trabajadores e inversión en una competitividad de alto nivel en empleos de calidad y en hacer las cosas mejor, no en hacerlas más baratas, y no en gravar a las empresas y a los individuos con grandes patrimonios".

La fiscalidad de las empresas ocupó un lugar destacado en el orden del día del Simposio, con un grupo de expertos compuesto por representantes del FMI, el Comité Fiscal de la ONU, ICRICT, Deloitte y Oxfam. Los debates se centraron en los retos que plantea la aplicación de las reformas del Primer y Segundo Pilar de la OCDE, así como en los riesgos del traslado de beneficios y la necesidad de normas mundiales más estrictas. Los oradores también subrayaron la importancia de la equidad y la transparencia en los sistemas fiscales como base de la confianza pública y de una política eficaz.

Lynch también hizo hincapié en la conexión entre la justicia fiscal y los derechos laborales, destacando el papel de la distribución justa -tanto a través de los salarios como de los impuestos- en la construcción de una economía más equitativa. "Es muy importante asegurarse de que los trabajadores puedan afiliarse a un sindicato y negociar su parte justa de los beneficios en esa primera distribución, tanto en los salarios como en los impuestos sobre los salarios", afirmó.