Ante los anuncios realizados durante la última semana de agosto de 2019, por parte de un grupo de ex comandantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de retomar las armas y reorganizar el grupo guerrillero, la Internacional de Servicios Públicos (ISP) en Interaméricas declara que sus espacios de gestión y acción sindical en la región son territorios por la paz en Colombia.

“Reafirmamos nuestro compromiso con la paz en Colombia. Hemos luchado por eso en los últimos años. Queremos defender a cada sindicalista, ambientalista, luchador social, que sufre algún tipo de violencia en Colombia diciendo que estamos con ustedes, que no aceptamos la violencia, mucho menos la violencia política. Defendemos la paz y declaramos nuestra organización, con todas sus oficinas subregionales y su oficina regional, nuestros sindicatos en más de 35 países de nuestra América como territorios de paz”, afirma Jocelio Drummond, secretario regional de la ISP para Interaméricas.

Vea la declaración de Jocelio Drummond en el video abajo:

Video

El secretario regional de la ISP Interaméricas Jocelio Drummond declara los espacios de gestión y acción sindical de la ISP en la región como territorios por la paz en Colombia.

Jocelio Drummond - Paz en Colombia

La declaración también se da en el ámbito de la semana nacional de la paz, que se realizó en este país andino entre el 2 y el 9 de septiembre. El secretario subregional de la ISP para los Países Andinos, Juan Diego Gómez, refuerza tal postura. “Lo hacemos porque: no queremos ni un solo líder social o sindical más asesinado o amenazado en Colombia; se necesita aportar a la consolidación de una cultura y una pedagogía de paz en el Estado colombiano y entre sus trabajadores; la paz permite avanzar en la construcción de servicios públicos universales, incluyentes y democráticos; la paz es un derecho fundamental de los pueblos en el mundo; y porque debemos rodear a quienes persisten en aportar, desde la consolidación de la democracia, al cumplimiento de los acuerdos firmados entre el Estado Colombiano y las FARC. Somos territorios de paz y por la paz en Colombia y llamamos a todas nuestras afiliadas a declararse como tal, sumando a la iniciativa lanzada durante la semana por la paz en ese país”.

El jueves 30 de agosto, Colombia amaneció con un video en el cual Iván Márquez, quien fuera el jefe negociador de las FARC en los diálogos por la paz con el gobierno colombiano, junto con otros excomandantes de la extinta guerrilla, anunció “una nueva etapa en la lucha armada”. Según Márquez, la decisión “es la continuación de la lucha guerrillera en respuesta a la traición del Estado al acuerdo de paz de La Habana”.

Juan Diego Gómez

Secretario subregional de la ISP para los Países Andinos Somos territorios de paz y por la paz en Colombia y llamamos a todas nuestras afiliadas a declararse como tal, sumando a la iniciativa lanzada durante la semana por la paz en ese país.

Margarita López, presidenta del Sindicato de Trabajadores de la empresa de Acueductos y Alcantarillados del Valle del Cauca (Sintracuavalle), miembra del Consejo Ejecutivo Mundial de la ISP y del Comité Ejecutivo Regional Interamericano de la ISP, afirma que el movimiento sindical colombiano considera muy negativa la decisión de los ex comandantes de las FARC, que sin embargo es minoritaria. “Si bien es cierto genera incertidumbre y riesgos para el pueblo colombiano, es importante tener en cuenta que el 90% de los excombatientes de las FARC están comprometidos con el proceso y eso también genera un mensaje de esperanza.”

De hecho, Rodrigo Londoño Timochenko, ahora presidente de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido surgido de los acuerdos que heredó las siglas de la guerrilla, afirmó: “No compartimos ninguno de los términos de la alocución. Proclamar la lucha armada en la Colombia de hoy constituye una equivocación delirante”.

Por otra parte, Margarita López considera que la postura de los ex comandantes de las FARC puede fortalecer a la extrema derecha. “Hacen mal en declinar tempranamente un proceso que apenas inicia, cuya proyección contempla una transición de 15 años. Es peligroso para el movimiento sindical que haya un retroceso en este proceso que hemos apoyado en una clara polarización popular, que conlleva diferencias insuperables y que podrían en un momento dado dar pie para el fortalecimiento de otras fuerzas al margen de la ley como los denominados Águilas Negras, que han cobrado muchas vidas yamenazan a quienes lideramos desde la sociedad civil, procesos sociales, políticos y comunitarios, más justos y equitativos que respondan a un estado más social, democrático, transparente e incluyente, gravitando aún más la escalada de asesinatos a los líderes sociales que se han disparado precisamente después de la firma del acuerdo de paz”, dice ella.

Margarita López

Presidenta de SINTRACUAVALLE, miembra del Consejo Ejecutivo Mundial de la ISP Es peligroso para el movimiento sindical que haya un retroceso en este proceso que hemos apoyado en una clara polarización popular, que conlleva diferencias insuperables y que podrían en un momento dado dar pie para el fortalecimiento de otras fuerzas al margen de la ley.

De acuerdo con Agripina Hurtado Caicedo, coordinadora del Comité Interamericano de Lucha contra el racismo, la xenofobia y todas las formas conexas de discriminación de la ISP, la decisión de los ex comandantes de las FARC está de hecho relacionado con “el incumplimiento sistemático de los acuerdos de paz firmados en 2016, y la falta de voluntad política del actual gobierno nacional”. “Los acuerdos de paz se firman por el Estado y es el Estado el que se obliga a cumplir lo pactado, independiente de si al mandatario de turno le gusta o no le gusta. Todos debemos salir a exigir al gobierno de Iván Duque que respete y cumpla con los acuerdos pactados porque quien se obligó no fue una persona, fue un país, fue un Estado y el Estado hoy debe asumir los compromisos acordados”, dice Caicedo, quien es, además, presidenta de la Unión de Sindicalistas de Empresas Municipales de Cali (Asosiemcali) y miembra del Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano (CONPA).

“Hoy el llamado es a las organizaciones internacionales, para que nos ayuden. Colombia no puede seguir siendo desangrada con la vida de los inocentes. Los trabajadores del mundo deben levantar su brazo en lo alto y rechazar la violación de los derechos humanos de los trabajadores y las trabajadoras colombianos. Todas las organizaciones sindicales y sociales deben exigirle al gobierno actual de Colombia que respete y garantice la vida de los más desfavorecidos”, concluye ella.

Agripina Hurtado Caicedo

Coordinadora del Comité Interamericano de Lucha contra el racismo, la xenofobia y todas las formas conexas de discriminación de la ISP Todos debemos salir a exigir al gobierno de Iván Duque que respete y cumpla con los acuerdos pactados porque quien se obligó no fue una persona, fue un país, fue un Estado y el Estado hoy debe asumir los compromisos acordados.

Con respecto a la ISP, Juan Diego señala que esta organización ratifica lo expresado y aprobado en su 30º Congreso Mundial, que se llevó a cabo en noviembre de 2017 en Ginebra, Suiza. “En esa oportunidad reconociendo el avance histórico del Acuerdo General de Terminación del Conflicto Armado y de Construcción de Paz Estable y Duradera, nuestro Congreso hizo el compromiso de brindar apoyo e instó a sus organizaciones afiliadas en todo el mundo a apoyar también a los sindicatos colombianos en el papel crucial que desempeñarán en dar efecto al acuerdo de paz, defender la justicia social y mantener una sociedad pacífica y democrática.”

De esa forma, según Gómez, la ISP seguirá apostando por la construcción de paz estable y duradera en Colombia, compromiso que se hace aún más relevante ante la nueva coyuntura. “Por esta razón nos sumamos a las voces que hoy señalan la necesidad de fortalecer el papel de las organizaciones sociales en la defensa y aplicación integral del acuerdo firmado por el Estado colombiano y las FARC, hoy convertida en un partido político, con una mayoría de ex combatientes y ex comandantes comprometidos y cumpliendo con los acuerdos firmados”, concluye.