UNCSW70 Financiar la justicia, apoyar la resistencia: estrategias feministas para garantizar la justicia y la igualdad en una época de retrocesos
Durante un evento paralelo a la CNSW70, Kimalee Phillip, de SCFP Canadá, destacó que unos servicios públicos sólidos y bien financiados son esenciales para promover la igualdad, y advirtió que la privatización debilita los derechos de los trabajadores y trabajadoras y pone en peligro los avances en materia de derechos relacionados con el género y la migración.
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El evento organizado por ActionAid y la ISP puso de relieve la urgente necesidad de eliminar las barreras sistémicas y fortalecer el acceso a la justicia para todas las mujeres y niñas.

K. Phillip destacó que los servicios públicos bien financiados y de calidad son la piedra angular de la equidad para las mujeres y las niñas, así como para las personas negras, indígenas, racializadas y parte de las comunidades LGBTQ+. Los servicios públicos, señaló, suelen ser el principal medio con el que cuentan los gobiernos para apoyar de manera significativa a las personas que enfrentan discriminaciones y obstáculos sistémicos.
Cuando los servicios se privatizan, los derechos de lxs trabajadores se debilitan y los avances en materia de derechos de las mujeres y de inmigración a menudo se ven reducidos a la nada
Basándose en la experiencia de lxs trabajadores de los servicios públicos, K. Phillip destacó la importancia de oponerse a la privatización. Cuando los servicios se privatizan, explicó, se debilitan los derechos de lxs trabajadores y, a menudo, se echan por tierra los avances en materia de derechos humanos e inmigración. Estos cambios tienen un impacto desproporcionado en quienes ya enfrentan la desigualdad, en particular las mujeres, las personas nativas, los miembrxs de la comunidad LGBTQ+ y lxs trabajadores negrxs, indígenas y racializadxs.
K. Phillip destacó que los efectos de la privatización no son abstractos: los sienten directamente las comunidades que más dependen de servicios accesibles y equitativos. Por lo tanto, es esencial garantizar una inversión pública sólida en salud, educación y asistencia social para promover la equidad y las oportunidades para todxs.
Su mensaje fue claro: para avanzar en la igualdad, hay que defender y fortalecer los servicios públicos. Con una financiación adecuada y un compromiso con la accesibilidad y la inclusión, los servicios públicos pueden seguir siendo una herramienta poderosa para apoyar a las comunidades marginadas y construir una sociedad más justa y equitativa.