Día de los Servicios Públicos: el poder de los sindicatos locales, la lucha global
En todo el mundo, mientras muchos gobiernos nacionales se sumergen cada vez más en la austeridad, la división y la guerra, lxs trabajadores locales están forjando el futuro de los servicios públicos desde la base.
Daniel Bertossa
En pueblos, ciudades y regiones, nuestros sindicatos colaboran con las comunidades a las que sirven para garantizar mejoras reales en los servicios públicos para todos y un trabajo digno para lxs trabajadores que los prestan. Estamos logrando éxitos en materia de sindicalización que refuerzan nuestro poder de negociación colectiva y nuestro peso político. Además, estamos impulsando el acceso al cargo de líderes locales progresistas y audaces.
Estas victorias son importantes.
Se producen en el nivel más cercano a las personas que utilizan el servicio, donde la gente ve a diario lo que es posible y conoce a lxs trabajadores que lo gestionan. Demuestran que la democracia puede ser receptiva y que, cuando lxs trabajadores se unen y actúan colectivamente, podemos mejorar las condiciones y reconstruir la confianza en el gobierno y en los servicios públicos. Además, crean modelos que pueden ampliarse y replicarse a nivel nacional.
Por eso, con motivo de este Día de los Servicios Públicos, la ISP se enorgullece de presentar nuestro innovador Acuerdo Marco Global con Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU): una organización mundial que agrupa a más de 250 000 ciudades, regiones y metrópolis, así como a más de 175 asociaciones de gobiernos locales y GLR de todo el mundo.
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La ISP y CGLU ponen en marcha el Comité de Diálogo Social Mundial en el sector de los gobiernos locales y regionales
El 23 de junio de 2026, con motivo del Día de los Servicios Públicos de las Naciones Unidas, la ISP y la organización Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) han firmado un acuerdo marco global pionero en su género. Se trata de un gran avance para lxs trabajadores del sector, ya que establece un espacio para el diálogo social mundial entre los representantes de los empleadores de los gobiernos locales y regionales (GLR) y lxs trabajadores.

El Acuerdo crea la primera plataforma mundial en el ámbito de la administración local que permite a los sindicatos y a sus dirigentes unirse más allá de las fronteras, así como un nuevo espacio para que los sindicatos de la administración local afiliados a la ISP participen en el diálogo social. Ayudará a los sindicatos, alcaldes, concejales y dirigentes regionales a unir fuerzas para defender y promover unos servicios públicos locales de calidad, al tiempo que respalda el trabajo digno para los afiliados a la ISP.
En la última década, nuestra colaboración con la base de datos Public Futures ha registrado más de 700 casos de servicios públicos que han vuelto a manos públicas. Más del 95 % de ellos no se produjeron a raíz de una decisión del gobierno central, sino a nivel municipal o regional.
Estamos aprendiendo de estos logros y perfeccionando estrategias que ayuden a los sindicatos a introducir mejoras reales en los servicios públicos y en las condiciones de lxs trabajadores que los prestan. Se trata del tipo de cambio progresista, inclusivo y democrático que nuestros sindicatos están ayudando a hacer realidad en todo el mundo.
Y el modelo está funcionando.
En París, lxs trabajadores del sector del agua apoyaron mejoras en el suministro público de agua tras la remunicipalización, lo que condujo a una reducción de los precios, a una gobernanza más democrática y contribuyó a obtener un Premio de las Naciones Unidas a la Función Pública por su transparencia, rendición de cuentas e integridad.
En Botsuana, los sindicatos de la ISP lograron que el Ministerio de Gobierno Local se comprometiera a internalizar los servicios y ampliar la salud pública.
En Sídney, a principios de este año, una campaña sindical que duró una década logró que el Northern Beaches Hospital volviera a manos públicas, poniendo fin a una asociación público-privada fallida. Los sindicatos también consiguieron una legislación a nivel estatal para prohibir futuras asociaciones público-privadas para la gestión de hospitales de agudos
En Islamabad, lxs trabajadoresdel sector de la limpieza llevaron su lucha contra la privatización ante los tribunales y obtuvieron una sentencia que impide la externalización precipitada sin consulta sindical.
En Senegal, las medidas de fuerza emprendidas por los sindicatos de la ISP han dado lugar a mejoras masivaspara 7.600 lxs trabajadores de la administración local, garantizando contratos formalizados, un aumento salarial y la recuperación de la dignidad.
En Mánchester, nuestros sindicatos colaboraron con la región para que la red de autobuses volviera a estar bajo control público. En menos de un año, el número de pasajeros aumentó y la fiabilidad mejoró.
En Noruega, los sindicatos se asociaron con los gobiernos locales en un programa que ayudó a más de 1 400 trabajadores desempleados a reciclarse profesionalmente para desarrollar una carrera en el sector sanitario.
En todo Estados Unidos, los sindicatos están contribuyendo a presionar a los dirigentes estatales para que se reincorporen a los programas de la Organización Mundial de la Salud tras la retirada del Gobierno federal impulsada por Trump.
En la ciudad de Nueva York, los sindicatos impulsaron la victoria electoral del socialista demócrata Zohran Mamdani en las elecciones a la alcaldía. Ahora, el movimiento sindical está colaborando con la administración para poner en marcha rápidamente políticas que mejoren la vida de lxs trabajadores. Como el primer programa piloto municipal de guarderías gratuitas en el lugar de trabajo para lxs trabajadores municipales y un programa más amplio destinado a crear miles de plazas de guardería gratuitas. Estos servicios supondrán un ahorro de 20 000 dólares al año para las familias trabajadoras. Para ayudar a financiarlos, han conseguido 500 millones de dólares al año gracias a nuevos impuestos progresivos sobre las segundas residencias de lujo.
Cuando los líderes autoritarios y los gobiernos de extrema derecha ven estos triunfos —y se dan cuenta de que nuestro poder para desafiar su agenda está creciendo—, intensifican sus ataques contra los líderes sindicales.
Pero estamos preparados para contraatacar.
En Turquía, la ISP apoyó a quince sindicalistas mujeres —entre ellas, dirigentes del sindicato de lxs trabajadores municipales— mientras se enfrentaban a la persecución política del régimen de Erdogan. Tras una batalla judicial de 17 años, este año finalmente lograron la absolución total. La copresidenta del sindicato SES, Nazan Karacabey, dejó clara la importancia de la solidaridad internacional al afirmar:«Los gobiernos autoritarios no quieren que se vean sus acciones. Lxs trabajadores no tienen a nadie en quien confiar más que a nuestras hermanas y hermanos de clase de otros países».
En Pakistán, la presión internacional condujo a la puesta en libertad de más de un centenar de lxs trabajadores de la Federación Laboral de Todo Pakistán, detenidos por exigir el pago de las prestaciones a las que tenían derecho. Y en EE. UU., los sindicatos están contraatacando frente a los ataques de la administración Trump contra la plantilla del sector público, logrando que se restablezcan los derechos de negociación colectiva para cientos de miles de trabajadores.
Y cuando luchamos, crecemos.
A pesar del ataque de Trump a los derechos sindicales, lxs trabajadores estadounidenses se afiliaron a sus sindicatos en cifras récord en 2025, alcanzando el máximo de los últimos 16 años. En toda la ISP, medio millón de trabajadores se han afiliado a nuestra federación desde nuestro último Congreso. Más de una docena de nuevos sindicatos se han afiliado en los últimos doce meses.
La unidad y el crecimiento generan el poder necesario para dar forma a políticas globales que mejoren las condiciones de los sindicatos locales. Como el mes pasado, cuando nuestro movimiento sindical mundial logró una victoria histórica en el tribunal más alto del mundo, al dictaminar la CIJ que el derecho a la huelga está protegido por los convenios de la OIT. Esto significa que los organizadores y sindicatos locales pueden emprender acciones sindicales audaces, sabiendo que existe una autoridad global superior a través de la cual pueden actuar para exigir responsabilidades a los gobiernos. La ISP apoyará a nuestros miembros a todos los niveles para presentar casos ante la OIT siempre que se incumplan los convenios laborales internacionales y los derechos de lxs trabajadores.
Nuestras victorias locales cobran mayor importancia cuando pueden extenderse: cuando una buena estrategia en una región se convierte en un modelo a seguir para otra. Eso es lo que puede lograr la solidaridad internacional: no solo influir en las políticas y proteger a los líderes, sino también difundir los triunfos locales y acelerar el progreso, incluso en tiempos políticos difíciles.
Nuestros miembros no esperan ayuda de arriba.
No de quienes nos han traído guerras y presupuestos equilibrados a costa de los pobres. En todas partes, lxs trabajadores están en proceso de sindicalización a nivel local, forjando alianzas y plantando cara a la austeridad, la privatización y la intimidación.
Nuestra conferencia «Los Servicios Públicos Contraatacan», que se celebrará en Madrid los días 16 y 17 de septiembre, reunirá estas luchas, nos permitirá aprender unos de otros y desarrollar estrategias que funcionen más allá de las fronteras. Únete a nosotros.
Este es nuestro momento para reforzar la sindicalización de base, respaldar a líderes valientes, construir poder local y demostrar que unos servicios públicos locales de calidad con condiciones laborales dignas siempre son posibles. Ciudad a ciudad. Lugar de trabajo a lugar de trabajo. Voto a voto. Miembro a miembro.
Estamos aumentando nuestro poder de resistencia, desde la base hasta las altas esferas.
Y cuando contraatacamos, ganamos.
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