Dependemos de ellos para salvar innumerables vidas, pero para que puedan hacer su trabajo, los gobiernos de todo el mundo deben tomar medidas más firmes ahora:

  • Necesitamos suficientes Equipo de Protección Personal (EPP) y formación para que podamos mantenernos saludables mientras salvamos vidas.

  • Necesitamos medidas específicas para apoyar a lxs trabajadorxs de la salud que trabajarán durante horas increíblemente largas: se debe proporcionar una atención adecuada a sus hijxs y otras personas a su cargo.

  • Necistamos disposiciones para el trabajo a domicilio, licencias por enfermedad remuneradas, subsidios de desempleo de emergencia y, sobre todo, atención de la salud gratuita para TODXS.

  • Necesitamos sistemas de salud pública adecuadamente dotados de personal y recursos, equipados a largo plazo para responder a esta crisis y a otras similares.

El actual brote de Coronavirus está poniendo de manifiesto la necesidad vital de contar con servicios públicos de calidad, especialmente con sistemas de salud pública bien dotados con personal y resistentes.

ES UNA CUESTION DE VIDA O MUERTE

Video

George Poe Williams, enfermero, vivenció la muerte de sus colegas mientras el Ébola mataba a más del 8% del personal de la salud de Liberia. Ahora, tiene un mensaje para los gobiernos de todo el mundo que se enfrentan al #CoronaVirus: #SafeWorkersSaveLives

Lxs trabajadorxs de la salud no deberíamos convertirnos en mártires!

Como puedo colaborar?

  • Completa nuestra encuesta y sube materiales, recursos y estrategias para lxs trabajadorxs y los sindicatos que se ocupan del brote del virus.

  • Comparte historias, fotos, vídeos y testimonios de las primeras líneas de la lucha contra el virus.

  • Descarga nuestro póster para exhibirlo en tu lugar de trabajo o compartirlo con los miembros.

  • Firma nuestra petición de Equipo de Protección Personal y formación para todxs lxs trabajadorxs que lo necesiten.

  • Consulta nuestra biblioteca de materiales sobre COVID-19 para lxs trabajadorxs y los sindicatos.

Que pueden hacer los sindicatos?

  • Luchar por la participación activa de los sindicatos en la toma de decisiones del gobierno para salvaguardar la seguridad y la salud en el lugar de trabajo y asegurar que los costos de esta crisis no sean asumidos por la clase trabajadora.

  • Contribuir a las políticas que garanticen que todos lxs trabajadorxs, incluidos los del sector no estructurado y lxs trabajadorxs ocasionales o subcontratados, reciban suficientes licencias pagas por enfermedad y permisos ante una cuarentena necesaria o cuando sus lugares de trabajo se cierren temporalmente para reducir la transmisión de la infección

  • Presionar para que las directrices de la OIT sobre el trabajo decente en los servicios públicos de emergencia se adopten a nivel nacional, para salvaguardar a lxs trabajadorxs que están en primera línea, así como los Convenios 155 y 187 y las Recomendaciones 194, 197 y 171 de la OIT y el Protocolo del Convenio 155.

  • Defender los derechos de lxs migrantes y lxs refugiados como parte de la respuesta nacional al COVID-19 y combatir todas las formas de xenofobia y racismo.

Encuesta sobre las respuestas sindicales contra COVID-19

Para proteger a lxs trabajadorxs de todo el mundo, necesitamos de tu ayuda para recopilar información y materiales para compartir con los sindicatos y los que están en primera línea. También utilizaremos estos materiales para desarrollar nuestra defensa con las instituciones regionales y mundiales.

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MATERIALES DE CAMPAÑA

Sus derechos como trabajador/a de la salud

Hemos creado este póster editable para que lo imprima y lo comparta - descargue un PDF del póster en Inglés - Francés - Español.

Diferentes formatos, traducciones y descargas están disponibles en esta pagína que esta en constante actualización.

Los objetivos de nuestra campaña

Objetivo inmediato:

Asegurarse de que todos los trabajadores de los servicios públicos, en particular el personal de la salud, tengan las condiciones de trabajo de calidad y el equipo de protección personal que necesitan para no correr riesgos indebidos en la lucha contra el Coronavirus.

  • Fomentar la solidaridad mundial compartiendo materiales y estrategias entre los sindicatos de todo el mundo para ayudar a mantener la seguridad de sus miembros.

  • Recopilar testimonios de lxs trabajadorxs de primera línea para ilustrar los retos a los que nos enfrentamos.

  • Presionar a los gobiernos para que adopten medidas más rigurosas para proteger a lxs trabajadorxs, garantizar la dotación efectiva de personal para la prestación de servicios de salud y el respeto de los derechos y principios laborales fundamentales.

Objetivo a largo plazo:

Construir sistemas de salud pública más fuertes y universales que cuenten con recursos y personal adecuados y estén mejor preparados para responder a futuras crisis sanitarias.

  • Exponer el costo mortal de la austeridad al exacerbar el desafío de la salud que plantea el Coronavirus.

  • Producir materiales de investigación en los que se recojan tanto los testimonios de lxs trabajadorxs como los datos cualitativos sobre la respuesta al Coronavirus, a fin de argumentar a favor de un aumento de los recursos y de personal en la atención de la salud pública y de la necesidad de contar con sistemas de salud pública más resistentes.

  • Destacar cómo la respuesta al Coronavirus muestra la necesidad de una fuerte intervención pública que ponga la salud de las personas en primer lugar para hacer frente a los retos futuros, incluida la crisis climática.

Para más información sobre el plan de respuesta a largo plazo del PSI COVID-19, mira nuestra nota conceptual de la campaña Salud Pública de una vez por todas

ACTUALIZACIONES

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Antecedentes

La nueva pandemia de coronavirus (COVID-19) plantea un desafío de proporciones históricas para la humanidad. La propagación mundial del brote ha sido exponencial. Y, podría estar todavía lejos de alcanzar su pico. Se estima que entre el 40 y el 70 porciento de la población mundial estaría infectada si no se toman urgentemente medidas decisivas de gran alcance. Con una tasa mundial estimada del 5,7%, significa que podrían morir más de 100 millones de personas.

Lamentablemente, si bien se han hecho esfuerzos por combatir "los alarmantes niveles de propagación y gravedad" de la pandemia, la Organización Mundial de la Salud también ha expresado su grave preocupación por "los preocupantes niveles de inacción". Muchos gobiernos no han tomado medidas para proteger a nuestras comunidades y al personal de primera línea. Por ejemplo, mientras que países como Dinamarca, Francia e Italia han adoptado medidas para garantizar la seguridad física y el bienestar socioeconómico de sus residentes (incluida la remuneración de lxs trabajadorxs en cuarentena o en régimen de licencia), algunos de los países más ricos del mundo han adoptado más bien medidas para proteger su economía sin establecer medidas adecuadas de salud y protección social. El Gobierno de los Estados Unidos por sí solo, por ejemplo, se comprometió rápidamente a aportar hasta 1,5 millones de dólares para salvar a los mercados, mientras que pasaron semanas antes de que se aprobara un proyecto de ley de respuesta de salud inadecuada.

No sólo las medidas necesarias dentro de los países han sido inadecuadas en varios casos, sino que también se necesita una mayor solidaridad internacional en este momento. Los países deben comprender claramente que las fronteras no pueden impedir la propagación del virus. Hay que protegerse contra el caso de la UE y su inacción inicial de que la pandemia se propague.

Algunos dirigentes mundiales están avivando las llamas del racismo y la xenofobia. Comentarios como el del Sr. Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, que describe el nuevo coronavirus como un virus "extranjero", "chino", crean una atmósfera tóxica de miedo y desesperación. En los medios de comunicación social y en las calles, los sudorientales han sido atacados en Europa y América del Norte.

En países con instalaciones de prueba de laboratorio limitadas, los "ricxs preocupados" han asediado a los médicxs con demandas de pruebas privadas de coronavirus, así como de "infusión intravenosa de vitaminas y minerales para reforzar sus sistemas inmunológicos". Pero la riqueza no debe ser la base de las pruebas o del acceso al tratamiento. Los gobiernos deben garantizar el acceso universal a las pruebas y al tratamiento para una respuesta eficaz a la pandemia.

Lxs trabajadorxs del servicio público, en particular en el sector de la salud, están soportando la mayor parte de la respuesta a COVID-19, enfrentando circunstancias que han sido comparadas con "una guerra mundial".

Años de privatización y medidas de austeridad han dejado a las instalaciones de salud pública sin fondos y sin personal suficiente. La pandemia del coronavirus revela la profunda crisis de las políticas neoliberales y el fracaso negligente de los gobiernos en la adopción de las medidas necesarias para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. No podemos resolver esta crisis con más medidas que exacerben su propagación. Necesitamos una respuesta masiva e impulsada por el público.

La mayor tragedia es que ya deberíamos haber aprendido esto. La ISP y nuestras afiliadas estuvieron en primera línea en la lucha contra el Ébola hace sólo cinco años. Vimos lo vulnerables que eran los sistemas de salud de nuestros países. Hicimos un llamamiento a los gobiernos para que aumentaran la financiación, los recursos y el personal del sector.

En 2016, la Comisión de Alto Nivel sobre el Empleo en el Ámbito de la Salud y el Crecimiento Económico de las Naciones Unidas (de la cual la ISP era miembro) señaló que "con el brote del Ébola en África occidental, hemos visto cómo la inacción y la falta crónica de inversiones pueden comprometer la salud humana y también provocar graves reveses económicos y sociales". Identificó la inversión en personal de la salud como "la primera línea de defensa contra las crisis sanitarias internacionales". Se instó a los gobiernos a que flexibilizaran las medidas de austeridad en favor de políticas de expansión fiscal, dando prioridad a la inversión en la creación de empleo para fortalecer los sistemas de salud y cubrir el déficit previsto de 18 millones de trabajadorxs de la salud para 2030. La comisión fue clara en su mensaje: "seguir como hasta ahora es insostenible".

Si estas advertencias hubieran sido atendidas, estaríamos mucho mejor preparados para esta crisis.

El Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió en febrero que el mundo puede estar peligrosamente mal preparado para la próxima pandemia. Señaló que "durante demasiado tiempo, el mundo ha operado en un ciclo de pánico y negligencia", añadiendo que los gobiernos "tiran el dinero en un brote, y cuando se acaba, nos olvidamos de él y no hacemos nada para prevenir el siguiente".

Esta pandemia debe ser una llamada de atención a los líderes mundiales. Poner el lucro por encima de la gente socava la fuerte acción pública que necesitamos para responder a las crisis epidemiológica y climática y hacer frente a la desigualdad mundial.