Este manifiesto es un llamamiento al reconocimiento de un grupo de profesionales que se encuentran entre lxs más influyentes en la vida de nuestrxs jóvenes. Somos el personal auxiliar de la educación de nuestros sindicatos: trabajadorxs de primera línea de escuelas y universidades que son empleadxs de oficina, conserjes, trabajadorxs de mantenimiento, conductores de autobús, paraprofesionales de aula, trabajadorxs de servicios de alimentos, enfermerxs escolares y asistentes de salud, secretarixs, asistentes de educación especial y muchos otrxs que fortalecen las instituciones en las que trabajamos y protegen la salud y el bienestar de nuestrxs estudiantes. La salud, la seguridad, la higiene en el lugar de trabajo y la formación deben garantizarse como derechos humanos fundamentales, basados en las normas laborales internacionales.

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Recortes de la reunión de los trabajadores de apoyo a la educación y la cultura de la ISP del 12 de mayo de 2020

Clips from PSI’s Education Support and Culture Workers meeting on 12/05/2020

Si bien la pandemia ha alterado gran parte de nuestras vidas, ha reforzado el valor y la importancia de la educación pública. En esta época de crisis, el liderazgo diario, la creatividad y la dedicación del personal auxiliar a la educación han brillado: somos lxs conductorxs de autobuses escolares que entregan comidas a las familias necesitadas; lxs trabajadorxs del servicio de alimentos que continúan preparando comidas diarias para lxs estudiantes necesitados; lxs conserjes que mantienen los edificios escolares limpios incluso cuando están cerrados; lxs enfermerxs escolares que están creando los nuevos protocolos de salud necesarios cuando las escuelas vuelven a abrir; y el personal de las aulas que, incluso cuando utilizan tecnologías de aprendizaje a distancia, siguen atendiendo las necesidades sociales y emocionales de nuestrxs estudiantes.

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Es necesario fortalecer los servicios públicos de calidad y el sector público, con presupuestos progresivos para evitar la pérdida paulatina de fondos públicos y asegurar el acceso universal a los mismos, garantizando que estos servicios cuenten con suficiente personal profesional y con plenos derechos laborales, incluyendo una perspectiva de género. Y así, a medida que nuestras escuelas y comunidades lentamente y con seguridad inician los pasos para reabrir, seguiremos siendo defensores implacables de que nuestrxs profesionales y nuestros sindicatos sean incluidos en la mesa de toma de decisiones:

En primer lugar, sobre todo, pedimos la protección de nuestrxs miembros en todos los aspectos de las operaciones de la escuela - y debemos mantener esto como parte del proceso de negociación colectiva. El tiempo de desarrollo profesional y de colaboración del personal auxiliar a la educación será más importante que nunca. Tanto lxs maestrxs como el personal auxiliar necesitarán una capacitación sobre riesgos y acciones para la prevención de infecciones. Nunca más debemos estar en una situación en la que lxs trabajadorxs carezcan de equipos de protección y de la capacitación para usarlos.

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También exigimos que nuestras voces sean escuchadas mientras repensamos la salud pública en nuestras escuelas. El personal auxiliar a la educación estará en el centro del desarrollo de protocolos para proteger a lxs estudiantes y al personal. Cualquier plan debe incluir un proceso de entrada a la escuela y estaciones de lavado de manos. Nuestrxs conserjes de primera línea y el personal de mantenimiento dirigirán a diario la desinfección de las instalaciones de forma segura y exhaustiva.

El personal auxiliar a la educación también será esencial para la reorganización satisfactoria de la jornada escolar y las operaciones de la escuela, incluida la construcción y el mantenimiento de instalaciones portátiles y aulas más pequeñas. Debemos ser incluidxs cuando se tomen decisiones sobre la división de la programación, la alternancia de días de la semana o de horas del día, o la adición de sesiones de verano. Nuestrxs profesionales serán clave cuando se reorganicen los horarios de comida y los tiempos de transporte del autobús escolar que deberán ser escalonados para mantener el distanciamiento social. Nos comprometemos de nuevo a defender la educación pública de calidad y a derrotar la desigualdad en la educación, ya sea por motivos geográficos, de ingresos, de género, de capacidad de acceso a la tecnología o de necesidades especiales de aprendizaje.

Por último, exigimos que los salarios, las prestaciones y los términos de las condiciones del personal auxiliar a la educación -en todos los niveles- estén protegidos en todo momento, durante y después de la crisis. Nunca permitiremos que esta crisis se utilice como una excusa para la subcontratación, la privatización externa o una razón para eliminar o debilitar los acuerdos de negociación colectiva negociados de manera justa y en vigor. Por el contrario, esta crisis refuerza la importancia de la negociación colectiva y el papel que desempeña en el apoyo a lxs trabajadorxs y sus comunidades.

La reapertura en forma segura de nuestras escuelas -con su doble función de educar a lxs estudiantes y actuar como centros de la comunidad- será uno de los factores más importantes para rehacer nuestros países y preservar nuestras democracias. La promoción del diálogo social, la libertad de asociación y la negociación colectiva son claves en la lucha por una educación pública gratuita y de alta calidad, para que nadie se quede atrás.

El personal auxiliar de la educación ha servido durante mucho tiempo, ha luchado mucho, y se ha ganado el derecho a ser central.

Firme el manifiesto

* El nombre de su organización/su nombre se mostrará sólo cuando cerramos la recogida de firmas.